Desde este lunes, primer día hábil del año, el mercado cambiario argentino comenzó a operar bajo el nuevo esquema de bandas de flotación para el dólar, luego de que las autoridades resolvieran modificar el mecanismo de actualización de los límites superior e inferior de la cotización oficial. La medida inaugura una nueva etapa en la estrategia del Banco Central, orientada a reforzar la acumulación de reservas y a ordenar el frente externo.
El cambio se implementa en un escenario de fuerte atención sobre las expectativas del mercado y la evolución de la inflación, factores clave para el comportamiento del tipo de cambio en los próximos meses. En este contexto, operadores y analistas siguen de cerca cómo impactará el nuevo sistema en la operatoria diaria, la demanda de divisas y la valuación de los activos tanto en pesos como en moneda extranjera.
En la apertura de la jornada, el dólar minorista se ofrecía sin variaciones a $1.480 para la venta en los bancos, de acuerdo con la cotización de referencia del Banco Nación. En tanto, en el segmento mayorista, el billete se negociaba en torno a los $1.460, ubicándose algunos pesos por encima del cierre previo.
Con el correr de las horas, la divisa mostró una leve suba. En el Banco Nación, el dólar al público avanzó cinco pesos, lo que representa un incremento del 0,3%, y se posicionó en $1.485 para la venta. Por su parte, la cotización mayorista también registró una mejora y alcanzó los $1.462, con una suba cercana al 0,5%.
El debut del esquema de bandas encuentra así a un mercado expectante, evaluando el alcance real de los ajustes y su efecto sobre la estabilidad cambiaria. La respuesta de la demanda y la reacción de los precios serán determinantes para medir la efectividad de la nueva herramienta en el corto y mediano plazo.




