El dólar oficial volvió a retroceder este jueves y acumuló su tercera baja consecutiva, al alcanzar su valor más bajo en el último mes. En la penúltima rueda hábil de la semana, la divisa estadounidense perdió $10 y cerró a $1.420 para la compra y $1.470 para la venta en las pantallas del Banco Nación.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio se ubicó en $1.441, lo que representa un valor 7,2% inferior al techo de la banda cambiaria, actualmente fijado en $1.544,4. Se trata de la brecha más amplia registrada en los últimos dos meses, en un contexto de mayor oferta de divisas y menor presión sobre la demanda.
Durante las primeras ocho ruedas de enero, el Banco Central (BCRA) acumuló compras por U$S515 millones. Sin embargo, este resultado no se tradujo en una suba del dólar, como se esperaba inicialmente. Tampoco impactó en la cotización la ampliación de la banda cambiaria, cuyo techo comenzó a actualizarse este mes en función del último dato de inflación.
Las cotizaciones financieras también acompañaron la tendencia a la baja. El dólar Contado con Liquidación (CCL) cayó 0,93% y cerró a $1.513,28, mientras que el dólar MEP retrocedió 0,66% y finalizó en $1.472,04. En tanto, el dólar blue cedió $5 y terminó la jornada en $1.510.
Las razones detrás de la baja del dólar
Entre los factores que explican la caída del dólar se destaca la estrategia del Banco Central de comprar divisas “en bloque”, por fuera del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). De esta manera, la autoridad monetaria adquiere dólares directamente a empresas que deben liquidar divisas, sin restar oferta en un mercado que presenta bajo volumen de operaciones.
A esto se suma una mayor entrada de dólares al país, impulsada por colocaciones realizadas por empresas privadas para financiarse. Según estimaciones del mercado, ingresaron más de U$S1.000 millones, parte de los cuales fueron absorbidos por el BCRA y otra parte aportó liquidez al sistema.
Por último, la demanda de dólares parece haberse estabilizado. Analistas señalan que ya no existen expectativas de un salto cambiario significativo, como ocurría en períodos preelectorales, lo que provocó que la demanda minorista alcanzara un techo hace varios meses y desde entonces muestre una tendencia a la baja.
En este escenario, el mercado cambiario transita jornadas de mayor calma, con un dólar que pierde presión y se mantiene alejado de los máximos registrados a fines de 2024.




