Luego del aumento registrado en la jornada anterior, el dólar oficial operó sin variaciones este martes y mantuvo un comportamiento estable en los distintos segmentos del mercado cambiario. En el tramo minorista, la cotización se ubicó en $1.410 para la compra y $1.460 para la venta en el Banco Nación.
En tanto, en el mercado mayorista la divisa estadounidense también cerró sin cambios, en $1.434,50. De este modo, el tipo de cambio quedó a un 8,1% del límite superior de la banda cambiaria, marcando la mayor distancia desde el 17 de noviembre.
Dólares paralelos: movimientos acotados
Las cotizaciones alternativas replicaron la calma del mercado oficial. El dólar blue finalizó la jornada sin variaciones y cerró en $1.505 para la venta. Por su parte, los dólares financieros mostraron leves movimientos: el dólar MEP se ubicó en $1.471,72, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) cerró en $1.523,23.
Regresa el “carry trade” y gana espacio en las carteras
Tras conocerse el dato de inflación de diciembre, el mercado financiero comenzó a evidenciar un cambio en las estrategias de inversión. Con una menor presión cambiaria y señales de desaceleración de precios, los inversores iniciaron un proceso de reordenamiento de carteras que habían quedado altamente dolarizadas durante el período electoral.
En ese contexto, volvió a tomar protagonismo el “carry trade”, una estrategia que apunta a aprovechar tasas reales positivas en instrumentos en pesos. El nuevo esquema cambiario y la expectativa de estabilidad reforzaron el atractivo de las colocaciones en moneda local, impulsando una mayor diversificación de inversiones.
Bonos en pesos y letras del Tesoro, entre las opciones destacadas
Durante el inicio de enero, los bonos en pesos se posicionaron entre las alternativas más demandadas. Los títulos ajustados por inflación continúan concentrando interés, mientras que de manera progresiva las Lecap y los Boncap ganaron terreno como herramientas para resguardar el capital frente a la suba de precios.
Según consignó el diario Ámbito, el mercado comenzó a comparar nuevamente el rendimiento de las Lecap con el del plazo fijo tradicional. Las letras del Tesoro ofrecen una tasa fija capitalizable y la ventaja de poder negociarse antes de su vencimiento, lo que brinda mayor liquidez y flexibilidad para horizontes de corto y mediano plazo.
El plazo fijo, en cambio, garantiza el rendimiento desde el inicio, pero exige inmovilizar el capital por al menos 30 días y suele mostrar retornos que quedan por detrás de la inflación.
Mejores tasas y migración de pesos
Luego de la última licitación del Tesoro, las Lecap mejoraron sus tasas y volvieron a posicionarse claramente por encima de la inflación, lo que aceleró el desarme de posiciones en plazos fijos. Esta dinámica generó una migración de pesos hacia estos instrumentos, especialmente en los tramos más cortos de la curva, donde se combinan altos rendimientos efectivos con menor riesgo.
No obstante, los analistas advierten que el atractivo del carry trade continúa condicionado a la estabilidad macroeconómica y a la evolución de la inflación y el tipo de cambio, variables que podrían modificar rápidamente el escenario actual a favor o en contra de las inversiones en moneda local.




