En un acto de agresión que rompe semanas de tensiones diplomáticas, Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una serie de ataques coordinados contra territorio soberano de Irán. La ofensiva, que alcanzó la capital, Teherán, y otras ciudades del sur, ha dejado un saldo inicial de muerte y destrucción, provocando una respuesta inmediata de las fuerzas iraníes y sumiendo a todo el Golfo en el caos.
Trump y Netanyahu: la justificación del ataque
A través de un video de 8 minutos en la red social X, el presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó el inicio de «operaciones de combate mayores». Con un tono amenazante, el mandatario estadounidense aseguró que su objetivo es «arrasar la industria de misiles» y que el régimen iraní «será borrado». Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, justificó la intervención alegando que busca «eliminar la amenaza existencial» y forzar un cambio de destino para el pueblo iraní.
Impacto en la población y objetivos políticos
La escala del ataque ha sido devastadora. Según la agencia de noticias Tasnim, al menos 24 personas murieron tras una ofensiva contra una escuela en Minab, al sur del país. Fuentes de inteligencia indicaron que los bombardeos apuntaron directamente contra la cúpula del poder, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei y al presidente Masoud Pezeshkian, aunque sus estados de salud aún no han sido confirmados.
Respuesta de Irán y escalada regional
La Guardia Revolucionaria de Irán calificó la acción como una violación intolerable y declaró a todos los recursos e intereses de EE.UU. en la región como «objetivos legítimos».
- Contraofensiva: Teherán respondió con una lluvia de misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes.
- Explosiones en el Golfo: Se reportaron detonaciones en Doha (Qatar) y Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), obligando a diplomáticos y civiles a buscar refugio de emergencia.
- Resistencia: El ejército iraní advirtió que su acción defensiva continuará hasta que el enemigo sea «derrotado decisivamente».



