La empresa distribuidora de energía EDET quedó bajo fuerte cuestionamiento por parte del Gobierno de Tucumán y podría enfrentar una multa superior a los $100.000.000 si no restablece de manera inmediata el servicio eléctrico en diversas localidades del sur provincial. El corte, que afecta a miles de familias, persiste desde la intensa tormenta del pasado viernes.
La Dirección de Comercio Interior (DCI), dependiente del Ministerio de Gobierno y Justicia, recibió una gran cantidad de reclamos por la falta de suministro en zonas como Belicha, La Tuna, San Pedro Mártir, Los Pérez, Palomino, Melcho, Monteagudo, Masio, La Calera, Humaitá, Curva de los Vegas (Concepción) y sectores de Villa Chicligasta.
Ante la magnitud de la situación, el titular de la DCI, Manuel Canto, realizó inspecciones presenciales desde el sábado hasta este lunes feriado. Su trabajo incluyó recorrer los sectores afectados, constatar el prolongado incumplimiento y registrar los testimonios de los damnificados, quienes enfrentan complicaciones cotidianas como la pérdida de alimentos.
El organismo advirtió que exigirá a EDET un informe detallado sobre sus protocolos de auxilio y emergencia frente a contingencias climáticas, para evaluar si la respuesta brindada cumplió con la normativa provincial. Además, solicitará que la distribuidora convoque equipos técnicos de otras jurisdicciones con el fin de reforzar la capacidad operativa y acelerar las tareas de reposición.
Si la empresa no normaliza la prestación del servicio de forma urgente, el Gobierno aplicará sanciones económicas que superarían los cien millones de pesos por incumplir un servicio público esencial.
“Seguimos trabajando bajo los designios del gobernador Osvaldo Jaldo. Los funcionarios de la DCI debemos estar en la calle, escuchando a los vecinos y dando soluciones, incluso este lunes feriado”, afirmó Canto, quien aseguró que el seguimiento será permanente hasta que el suministro sea restablecido en su totalidad.




