Momentos de extrema tensión se vivieron en el Instituto Roca durante un disturbio protagonizado por los jóvenes alojados en el establecimiento. El conflicto comenzó cuando un grupo de adolescentes y menores de edad inició una protesta violenta para impedir el acceso de las autoridades a su sector. Los internos lanzaron amenazas a los gritos y exhibieron armas de fabricación casera, conocidas como puntas carcelarias, para asegurar que nadie ingresaría a su área de alojamiento.
Secuestro de armas y fin del conflicto
El personal de seguridad y los encargados del instituto debieron intervenir de manera inmediata para controlar la situación. Tras dos horas de negociaciones y maniobras de contención, las autoridades lograron restablecer el orden dentro del edificio. Durante el procedimiento de requisa, los agentes lograron secuestrar las puntas carcelarias que los menores habían utilizado para intimidar al personal.
A pesar del nivel de violencia y la exhibición de armas blancas, las autoridades confirmaron que no hubo heridos entre los internos ni entre el personal del instituto. El operativo permitió normalizar las actividades en el sector tras el prolongado disturbio.





