Un grave escándalo sacude a la Policía del Chaco luego de que siete efectivos fueran detenidos acusados de haber intentado robar parte de un cargamento de cocaína que debía ser destruido durante un operativo oficial de incineración. El hecho ocurrió en el polígono policial de Colonia Benítez y ya es investigado por la Justicia Federal.
Los implicados pertenecen a la Dirección de Consumos Problemáticos y fueron imputados por la sustracción de 9 kilos de cocaína que formaban parte de un procedimiento en el que se debían quemar alrededor de 80 kilos de esa sustancia y más de tres toneladas de marihuana.
El operativo estaba encabezado por el juez federal Ricardo Mianovich y contó con la presencia del ministro de Seguridad del Chaco, Hugo Matkovich, y del jefe de la Policía provincial, Fernando Romero. Fue en ese contexto que se detectó una maniobra irregular protagonizada por los efectivos.
Según se informó oficialmente, mientras se desarrollaba la quema de la droga, se advirtió que siete policías intentaban sustraer parte del material. La situación quedó al descubierto cuando el propio ministro Matkovich observó que los agentes intentaban guardar una caja con estupefacientes en un patrullero.
Ante esa sospecha, se ordenó la requisa inmediata de los involucrados. Durante el control se encontraron dosis de cocaína y, además, un ladrillo de yeso que habría sido utilizado para simular uno de los panes de droga que debía ser incinerado, lo que reforzó la hipótesis de una maniobra planificada.
Los siete efectivos fueron detenidos en el lugar y puestos a disposición de la Justicia Federal. En las últimas horas, fueron imputados y se les dictó prisión preventiva por 100 días mientras avanza la investigación para determinar si se trató de un hecho aislado o si existían antecedentes de este tipo de prácticas.
A través de un comunicado, la Policía del Chaco confirmó las detenciones y anunció la separación preventiva del servicio de los implicados, la retención de sus haberes y la apertura de un sumario administrativo a cargo del Órgano de Control Institucional.
“La institución rechaza de manera enfática cualquier conducta que se aparte del marco legal y ético que rige la función policial”, indicaron desde la fuerza, al tiempo que ratificaron su colaboración con la Justicia para el esclarecimiento del hecho.




