Después de más de 14 meses incomunicado, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró comunicarse este jueves con su esposa, María Alexandra Urquiza, marcando el primer contacto directo desde que fue detenido en Venezuela a fines de 2024. 
La breve llamada se produjo en la mañana del jueves 26 de febrero y fue confirmada por Urquiza en redes sociales. “Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte y que nos necesitaba fuertes”, escribió la mujer, quien se emocionó al recibir finalmente noticias de su esposo. 
La huelga de hambre y el contexto de la detención
Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, permanece detenido en la prisión de El Rodeo I, en las afueras de Caracas, desde el 8 de diciembre de 2024 bajo acusaciones que su defensa califica de arbitrarias y sin debido proceso. 
En los últimos días, el gendarme se había sumado a una huelga de hambre iniciada por más de 200 presos políticos para reclamar respuestas sobre su situación judicial y la falta de avances concretos tras la aprobación de una Ley de Amnistía en Venezuela. 
Mensajes de fuerza y preocupación familiar
Durante la conversación, Gallo le expresó a su esposa que se encontraba “fuerte de ánimo” y firme en su postura, aunque su situación física preocupa a sus seres queridos por el tiempo prolongado sin una comunicación directa. 
Urquiza, que desde Argentina viene denunciando la falta de información oficial y acceso al detenido, señaló que este primer contacto reafirma la urgencia de que las autoridades venezolanas y argentinas avancen en una solución diplomática y legal para garantizar su liberación o traslado, así como la atención médica correspondiente si fuera necesario. 
La familia también anunció que continuará con medidas de visibilización y presión diplomática hasta que Gallo pueda regresar a Argentina y reunirse con sus seres queridos. 




