Otra polémica en puerta en la provincia. El director de Prevención y Asistencia de Adicciones de Tucumán, Emilio Mustafá, denunció un intento de detención arbitraria de dos jóvenes que asistían al CEPLA de La Costanera.
Según lo que expresó en sus redes sociales el accionar de los trabajadores del centro fue clave para evitar que se concretara esta detención injustificada por parte de la Policía de Tucumán.
El hecho, según su relato, ocurrió cuando dos jóvenes que participaban en actividades del CEPLA se disponían a retirarse a sus casas. Al encontrarse con un operativo policial motorizado, conocido como “trencito”, decidieron regresar al interior del centro hasta que pasara el dispositivo. Sin embargo, siete policías motorizados junto a otros agentes ingresaron violentamente al CEPLA con la intención de arrestar a los jóvenes sin causa justificada.
Los trabajadores del CEPLA intervinieron explicándole a la policía que no estaban cometiendo ningún acto delictivo. Además, destacaron que la intervención policial violenta no solo vulneró el funcionamiento institucional, sino que también generó temor en los niños que estaban realizando actividades en la cancha del lugar.
Mustafá expresó su profundo desacuerdo con el accionar policial, subrayando que “las personas con problemas de consumo de sustancias no son delincuentes sino personas con problemas de salud mental”.

Esta situación vuelve a poner en evidencia la tensión entre los enfoques policiales tradicionales y las políticas de salud mental comunitaria, que buscan tratar a las personas con adicciones desde una perspectiva sanitaria y no punitiva. La denuncia de Mustafá invita a reflexionar sobre la necesidad de respetar los derechos y la dignidad de quienes atraviesan problemas de consumo, evitando estigmatizaciones y prácticas arbitrarias.