La Justicia provincial resolvió modificar la situación procesal de tres hombres imputados por un violento tiroteo ocurrido en septiembre pasado en la localidad de Los Nogales. A pesar de la morigeración de las medidas, ninguno de los acusados recuperó la libertad y todos continúan detenidos, ya sea en el ámbito provincial o federal.
El episodio tuvo lugar el 21 de septiembre en la entrada de un salón de fiestas, donde se produjo una balacera que generó alarma entre los vecinos. En una primera instancia, el hecho fue vinculado a una presunta interna de la barra brava de San Martín de Tucumán, pero el avance de la investigación permitió establecer que el conflicto estaría relacionado con una disputa vinculada al narcotráfico.
Por el caso fueron imputados Facundo Ale, Jorge Anaya González y Javier “Chuky” Casanova. La investigación, a cargo del fiscal Mariano Fernández, determinó un mayor grado de compromiso procesal para Ale y Anaya González.
En el caso de Facundo Ale, hijo de Ángel “El Mono” Ale, la Justicia dispuso la prórroga de la prisión preventiva hasta el 4 de abril, aunque la medida será cumplida bajo la modalidad de arresto domiciliario. Desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que el expediente se encuentra próximo a ser elevado a juicio.
Además, el imputado cuenta con una condena condicional previa por un ataque contra la vivienda de un integrante del grupo conocido como “Los Gardelitos”. En caso de recaer una nueva condena, esta deberá ser de cumplimiento efectivo, lo que reduce considerablemente cualquier posibilidad de beneficio alternativo.
La situación de Javier “Chuky” Casanova presenta particularidades. Una jueza rechazó su pedido de sobreseimiento, pese a que había sido solicitado por el fiscal de la causa y acompañado tanto por la defensa como por la querella. Durante el procedimiento en el que fue detenido, se secuestraron cerca de 100 dosis de cocaína, una camioneta de alta gama, otro vehículo y dos motocicletas de elevado valor.
A partir de ese hallazgo, se inició una causa por narcomenudeo que luego pasó al fuero federal. Casanova declaró ante esa jurisdicción y actualmente es investigado por presunta comercialización de estupefacientes y lavado de activos. Permanece detenido a la espera de que se defina su situación procesal y podría enfrentar un juicio abreviado por tenencia ilegal de arma.
El tercer imputado, Jorge Anaya González, también continúa privado de la libertad. Si bien por el tiroteo se le dictó prisión preventiva bajo arresto domiciliario debido a las heridas sufridas durante el enfrentamiento, días después fue nuevamente detenido al ser sorprendido con tres kilos de marihuana en su poder. Ese hecho derivó en una causa en el fuero federal, lo que agravó aún más su situación judicial.
De este modo, aunque la Justicia provincial resolvió morigerar las medidas en el expediente por el tiroteo, los tres acusados continúan detenidos mientras avanzan las investigaciones en los distintos fueros.




