Lo que comenzó como una tarde de verano compartiendo mates y charlas terminó en una escena de terror. Este martes, alrededor de las 20:30, dos amigos fueron víctimas de un violento asalto a mano armada en el Parque Guillermina, un espacio que, a pesar de estar colmado de familias y deportistas, se convirtió en una zona de peligro absoluto para los jóvenes.
Las víctimas caminaban por el sector que limita con la calle Rufino Cossio, en dirección a la Avenida Mate de Luna, cuando fueron interceptadas por dos delincuentes que se movilizaban en una motocicleta de 110 cc. La modalidad fue agresiva: mientras el conductor esperaba, el acompañante saltó de la moto y los encaró directamente con un arma de fuego al grito de «¡dame todo o te mato!».
«Dale que te mato»: la violencia extrema del asalto
Bajo amenazas de muerte, los delincuentes exigieron todas sus pertenencias. En un momento de extrema tensión, uno de los asaltantes remontó el arma para presionarlos a entregar más objetos, mientras repetía con frialdad: «¡dale que te mato!». El botín consistió en un teléfono celular gama media y una mochila que contenía el set de mate, comida, maquillajes, dinero y documentación personal de la joven asaltada.
Tras el robo, y tras intentar sin éxito abordar a otro grupo de personas que ya habían individualizado pero lograron huir, los malvivientes escaparon a toda velocidad. Los jóvenes, atemorizados por lo que acababan de vivir, solo atinaron a correr por temor a que los asaltantes volvieran. En el camino encontraron a la seguridad del barrio colindante y, a los pocos segundos, a un oficial policial que estaba por la zona.
«Se regalaron»: la desidia de los efectivos policiales
Sin embargo, el alivio de encontrar a la fuerza pública se transformó rápidamente en indignación. Según relataron las víctimas, los efectivos, lejos de iniciar una persecución o mostrar empatía, culparon a los jóvenes por «regalarse» al ir al Parque Guillermina. Los propios uniformados catalogaron la zona como insegura y sin control policial, justificando así su falta de acción en el lugar de los hechos.




