El pasaje Tuyuti al 1600 se convirtió en el escenario de un asalto que mezcló la violencia con el absurdo. Una pareja de vendedores ambulantes caminaba por las inmediaciones de la Quinta Agronómica el pasado sábado cuando la inseguridad los frenó en seco. Antonio Enrique Pérez, un joven de 25 años, los abordó con una réplica de arma de fuego y les arrebató lo único que tenían para trabajar: un bolso cargado con 40 paquetes de bolsas de consorcio.
La secuencia delictiva dio un giro inesperado apenas unos minutos después del primer ataque. Pérez regresó al lugar del robo con una vestimenta distinta y una excusa increíble para intentar frenar la denuncia. El delincuente entregó el bolso a sus víctimas pero con la mercadería incompleta, asegurando que un supuesto hermano le había robado las bolsas restantes durante su huida.
El ruego desesperado del asaltante
Lejos de mostrar arrepentimiento real, el sospechoso comenzó a presionar a los trabajadores para que guardaran silencio. «No me batan la cana», repetía Pérez mientras la tensión volvía a subir en el pasaje. Al notar que las víctimas no cedían ante sus pedidos, el joven cambió nuevamente el ruego por la agresión física. En ese instante exhibió un hierro afilado tipo punta para dejar en claro que estaba dispuesto a herirlos si daban aviso a la policía.
Finalmente la pareja logró alertar a las autoridades y el personal policial capturó al atacante una hora después de las amenazas. Durante la audiencia realizada este lunes 23 de febrero, el auxiliar de fiscal Fernando Godoy Ponce calificó la conducta del imputado como robo con arma de fuego atenuado en concurso real con amenazas agravadas. El investigador remarcó la peligrosidad del sospechoso y la saña empleada contra personas que dependen del sustento diario en la vía pública.
Tras las rejas por decisión judicial
El Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión preventiva por 25 días para evitar que el acusado entorpezca el avance de la causa. En este plazo la fiscalía analizará los videos de seguridad de un local comercial donde Pérez habría intentado vender el botín minutos antes de ser atrapado. El juez de la causa validó todas las pruebas presentadas y ordenó el traslado inmediato del joven a un complejo penitenciario provincial.
Los vendedores ambulantes recuperaron parte de su mercadería pero quedaron marcados por el violento episodio vivido a plena luz del día. La Justicia tucumana busca ahora determinar si Pérez actuó bajo los efectos de alguna sustancia o si contaba con antecedentes previos en la zona de la Quinta Agronómica. Por ahora el delincuente permanecerá detenido mientras la investigación suma testimonios clave para elevar la causa a juicio oral.





