El sector productivo atraviesa un panorama delicado y se ubica un 9% por debajo de los niveles registrados en 2023. Los industriales advierten por el enfriamiento del consumo y el impacto de las importaciones.
La industria argentina continúa sin encontrar el camino de la recuperación. Según el último informe del Observatorio de Actividad Industrial de la UTN Buenos Aires, el sector ya acumula cinco meses consecutivos en baja. Aunque el registro interanual mostró una leve mejora del 3,1%, esta cifra no alcanza para revertir el deterioro general que sufre el entramado productivo nacional.
Actualmente, las plantas fabriles muestran señales claras de enfriamiento. Durante las últimas recorridas por diferentes sectores, los empresarios coincidieron en un diagnóstico preocupante: menor volumen de producción, reducción de turnos de trabajo y equipos que permanecen fuera de uso.
Incertidumbre por las importaciones
De cara a este año, el escenario se presenta dividido. Por un lado, sectores vinculados a la energía, los alimentos y el transporte liviano podrían mantener un desempeño positivo. Sin embargo, la mayor apertura de las importaciones genera una fuerte incertidumbre en los rubros más sensibles.
Los sectores que se encuentran en alerta máxima son:
- Textiles: El ingreso de productos terminados golpea directamente a las fábricas locales.
- Electrodomésticos y metalmecánica: La competencia externa dificulta el sostenimiento de los precios internos.
- Industria automotriz: La producción local enfrenta el desafío de costos crecientes y menor demanda.
Un clima de incertidumbre sostenida
Por el momento, el clima en el sector industrial es de cautela. La falta de una recuperación sostenida y la caída en los niveles de consumo interno complican la planificación para el resto del año. Por consiguiente, los industriales esperan señales claras del Gobierno para evitar que el enfriamiento de la actividad se transforme en un cierre definitivo de líneas de producción.
Debido a que los niveles actuales están todavía lejos de los picos de 2023, los especialistas de la UTN advierten que la reactivación real del sector fabril podría demorar más de lo previsto originalmente.




