La Navidad volvió a teñirse de sangre en Tucumán. Un joven de 23 años murió apuñalado durante una fiesta en el barrio San Cayetano. El caso elevó a ocho los homicidios registrados en una sola semana, la más violenta del año en la provincia.
El episodio ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre y expuso, una vez más, cómo una discusión menor puede derivar en una tragedia.
Una discusión que escaló en minutos
El crimen se produjo en una vivienda del barrio Bienestar, donde un grupo de jóvenes celebraba la Nochebuena. En determinado momento, el dueño de casa notó la desaparición de su teléfono celular. La sospecha apuntó a uno de los invitados.
A partir de ese instante, la discusión subió de tono. Primero hubo reproches. Luego, empujones. Finalmente, la violencia se desató de forma irreversible.
El ataque y la huida
En medio del conflicto, uno de los presentes sacó un cuchillo. El ataque fue rápido y directo. Ramiro Exequiel Ovejero, de 23 años, recibió una puñalada en el abdomen y cayó gravemente herido.
Mientras algunos intentaban asistirlo, el agresor escapó del lugar. La escena quedó marcada por el caos y la desesperación.
La muerte en el hospital
Ovejero fue trasladado de urgencia al hospital Centro de Salud. Los médicos realizaron maniobras para estabilizarlo. Sin embargo, horas después murió debido a la gravedad de la herida.
Su fallecimiento confirmó el peor desenlace y transformó una pelea en un homicidio.
El detenido y la investigación
Luego del hecho, la División Homicidios avanzó con la investigación. Gracias a los testimonios, los investigadores lograron identificar al presunto autor del ataque.
Esa misma noche, la Policía detuvo a Víctor “Bufi” Alfaro, de 21 años. El joven quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal. La causa es investigada por los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, mientras que el fiscal Carlos Sale definirá su situación procesal.
Una semana marcada por la violencia
Con este crimen, Tucumán alcanzó ocho homicidios entre el 18 y el 25 de diciembre. Se trata de una cifra inédita en 2025. La mayoría de los casos recientes tuvo un patrón común: peleas entre conocidos, uso de armas blancas y contextos de consumo de alcohol.
Además, diciembre ya suma once asesinatos, lo que lo convierte en el mes más violento del año. Aunque el total anual sigue por debajo del de 2024, el repunte de las últimas semanas encendió las alarmas.
En ese contexto, los investigadores remarcan que muchos de estos hechos podrían haberse evitado, ya que comenzaron con conflictos menores que escalaron sin control.




