La costa de Mar del Plata amaneció este sábado con una postal poco habitual: el mar cubrió casi por completo la playa en algunos sectores, producto de una fuerte pleamar impulsada por los intensos vientos registrados durante la madrugada.
Las imágenes más impactantes se vieron en Playa Grande y en los balnearios del sur, donde el agua llegó hasta la línea de carpas y sombrillas, reduciendo al mínimo el espacio de arena disponible y generando sorpresa entre turistas, trabajadores y concesionarios.
Daños y monitoreo permanente
Ante el avance del mar, Defensa Civil activó un operativo de control a lo largo de la costa. Su titular, Alfredo Rodríguez, informó al medio local Ahora Mar del Plata que se realizan recorridas constantes para evaluar daños y seguir de cerca la evolución del fenómeno.
El impacto no fue solo visual. En varios puntos se registraron destrozos materiales, principalmente en estructuras de playa:
- Balnearios del sur: fueron los más afectados, con carpas rotas y algunas directamente desarmadas por la fuerza del agua.
- Garitas de guardavidas: en distintos sectores, el mar superó la línea habitual y rodeó las torres de vigilancia, obligando a extremar precauciones.
Qué ocurrió: la pleamar y el efecto del viento
La pleamar es el momento en el que la marea alcanza su nivel máximo dentro del ciclo natural. En esta oportunidad, el fenómeno se vio potenciado por fuertes vientos del sector sur y sudeste, una situación conocida como sudestada.
Ese empuje del viento hizo que el agua se acumulara contra la costa, impidiendo el drenaje normal y elevando el nivel del mar por encima de lo habitual. Como consecuencia, el agua avanzó sobre la franja de arena seca donde normalmente se instalan turistas, carpas y servicios de playa.
Las autoridades mantienen el estado de alerta, ya que nuevas condiciones meteorológicas similares podrían volver a afectar la costa en las próximas horas.




