La causa por corrupción en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) está a punto de cerrar un capítulo clave. El próximo martes 26, el Tribunal Oral Federal de Tucumán dará a conocer el veredicto sobre el ex rector Juan Alberto Cerisola y tres ex funcionarios, acusados de malversar fondos provenientes de YMAD. El fiscal de Cámara, Pablo Camuña, sostuvo que se trata de un caso de corrupción de gran magnitud que afectó gravemente a la institución.
El juicio, que lleva más de 16 meses, se centra en el destino de los recursos mineros recibidos en 2006. La fiscalía acusa a los imputados de haber favorecido a empresas privadas mediante contrataciones irregulares, en perjuicio de la UNT.
Durante la gestión de Cerisola, la UNT recibió millones de pesos de YMAD para obras de infraestructura. Sin embargo, según la acusación, esos fondos fueron desviados a proyectos con irregularidades administrativas y financieras. Camuña afirmó que el caso cumple con la definición jurídica de corrupción: funcionarios públicos que usan fondos estatales de forma ilícita.
Además, el fiscal rechazó los planteos de nulidad presentados por las defensas, que intentaron desacreditar la investigación. “No se trata de una valoración subjetiva. Es corrupción aquí y en cualquier parte del mundo”, expresó ante el tribunal.
Las defensoras de Cerisola negaron las acusaciones y cuestionaron el uso del término “corrupción”. Camuña respondió con firmeza, acusando a las defensas de usar argumentos falaces para distraer al tribunal. Incluso advirtió que un planteo técnico podría derivar en una pena más alta para el ex rector.
Por otro lado, el representante de la querella, Patricio Esperguín, también rechazó los pedidos de nulidad y la prescripción de la causa. La audiencia concluyó sin derecho a réplica ni dúplica.
El próximo martes, los imputados tendrán la oportunidad de decir sus últimas palabras. Luego, los jueces Jorge Basbús, Ana Carina Farías y Enrique Lilljedahl emitirán el veredicto. La comunidad universitaria espera una resolución que marque un precedente frente a la corrupción institucional.
La causa por corrupción en la UNT no solo pone en juego responsabilidades individuales, sino también la credibilidad de una de las instituciones más importantes de Tucumán.