Justina Gordillo, vinculada a la causa por el homicidio de Érika Antonella Álvarez, fue trasladada este martes al Complejo Penitenciario de Delfín Gallo, luego de que la Justicia ratificara la prisión preventiva en su contra por el plazo de tres meses.
La medida había sido dispuesta la semana pasada y quedó firme en la jornada de este martes 10 de febrero, lo que habilitó su inmediato traslado desde dependencias policiales hacia la unidad carcelaria.
Operativo bajo estrictas medidas de seguridad
El procedimiento estuvo a cargo del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO), dependiente de la Dirección General de Unidades Especiales. El traslado se realizó desde la División Homicidios hacia el penal, bajo un dispositivo especial de custodia.
Desde la fuerza indicaron que el operativo se enmarcó en un mandato judicial y se ejecutó aplicando los protocolos previstos para el traslado de personas consideradas de alta peligrosidad, debido a la gravedad del hecho que se investiga.
El subcomisario Milcíades Ávila, subdirector interino del CERO, explicó que este tipo de intervenciones forman parte de las hipótesis de actuación del cuerpo especializado, que contempla la custodia y el traslado de detenidos en causas de alto impacto.
Ingreso al complejo penitenciario
Desde el Servicio Penitenciario confirmaron que Gordillo ya fue alojada en el Complejo de Delfín Gallo y quedó bajo la órbita del personal penitenciario.
La adjutor ayudante Jaime Gabriela, jefa de Coordinación y Tratamiento del establecimiento, informó que el equipo interdisciplinario evaluará la situación de la interna para determinar el abordaje correspondiente durante su permanencia en la unidad.
La causa
Gordillo es pareja del principal acusado por el asesinato de Érika Antonella Álvarez, un crimen que generó fuerte conmoción en el barrio Manantial Sur. La investigación continúa en etapa de instrucción, mientras la imputada permanecerá privada de la libertad por el término de tres meses, conforme lo dispuesto por la Justicia.



