La Justicia tucumana condenó este lunes a Jesús Gabriel Salinas tras un acuerdo de juicio abreviado. El delincuente reconoció su autoría en dos hechos delictivos donde su «especialidad» era el desmonte de estructuras de hierro. Salinas recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, tras la investigación llevada adelante por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, a cargo de Susana Cordisco.
Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal Julieta Pérez Morales detalló los cargos por robo simple y robo agravado con efracción. El convenio, aceptado por el juez interviniente, obliga al condenado a cumplir reglas de conducta estrictas para mantener su libertad ambulatoria.
El robo de una reja mientras la dueña dormía
El primero de los hechos ocurrió el 16 de junio de 2025 en la zona norte de la Capital. Salinas ingresó a una vivienda de la avenida Francisco de Aguirre al 2700 alrededor de las 9 de la mañana. Aprovechó que la propietaria dormía y que la puerta no tenía candado.
Con total impunidad, el delincuente rompió la bisagra de la entrada y logró sustraer una reja de hierro de dos metros. Tras el pesado botín, el ahora condenado escapó del lugar sin ser detectado en ese momento, dejando la vivienda totalmente vulnerable.
Escala delictiva en Banda del Río Salí
El segundo ataque se registró hace apenas un mes, el 8 de enero de 2026, en el barrio El Palomar de Banda del Río Salí. Salinas se presentó en un inmueble del pasaje Costa Rica al 300, donde funciona un kiosco familiar. Antes de actuar, movió la lente de una cámara de seguridad para evitar ser identificado.
Sin embargo, su accionar quedó registrado: introdujo la mano por la ventana y robó dos cajas de chicles. No conforme con el pequeño botín, Salinas arrancó una reja de 90 por 90 centímetros de la ventana del comedor y huyó. Gracias a la investigación del Ministerio Público Fiscal, ambos hechos fueron unificados, logrando la condena efectiva que se dictó hoy.




