La Justicia tucumana cerró este jueves un caso que conmocionó a la zona de la Vieja Terminal por el nivel de ensañamiento contra una trabajadora. Una pareja de 42 años fue sentenciada a cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo tras admitir su responsabilidad en el violento asalto al hotel Lola Mora. El fallo, homologado por el juez Patricio Prado mediante un juicio abreviado, puso fin a la impunidad de Claudia Silvina Cáceres y Luis Sebastián Barbona, quienes ya contaban con antecedentes penales en su haber.
La reconstrucción del hecho realizada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, dirigida por María del Carmen Reuter, describe una secuencia de terror que comenzó la noche del 23 de noviembre de 2025. Los delincuentes ingresaron al establecimiento de calle Crisóstomo Álvarez simulando ser turistas y se alojaron en una habitación, aguardando el momento de mayor vulnerabilidad de la recepcionista.

Cerca de las 5:30 de la madrugada, el plan criminal se puso en marcha. Con la excusa de pedir un vaso de agua, Cáceres logró que la empleada se alejara del mostrador hacia una zona contigua, donde la atacó por sorpresa. Un empujón violento hizo que la víctima golpeara su cabeza contra el suelo, instante en que Barbona se sumó a la agresión para reducirla por la fuerza tomándola del cuello.
Lo que siguió fue un escenario de tortura psicológica y física: los atacantes no solo maniataron y amordazaron a la mujer, sino que además la rociaron con alcohol mientras proferían amenazas, dejando a la víctima ante el pavor inminente de ser quemada viva. Con la trabajadora inmovilizada y encerrada, la pareja saqueó el hotel llevándose dinero, una contadora de billetes, un televisor y las pertenencias personales de la joven, incluyendo las llaves de su propio domicilio.
Pese a la fuga inicial, la libertad les duró apenas unas horas. Al día siguiente del robo, efectivos policiales los interceptaron en las inmediaciones de la avenida Papa Francisco, en la zona trasera de la terminal de ómnibus. Tras el reconocimiento de los cargos en la audiencia de hoy, el auxiliar de fiscal Nahuel Lencina remarcó la gravedad de la privación ilegítima de la libertad y el uso de violencia extrema, lo que derivó en el traslado inmediato de los condenados a la unidad penitenciaria para cumplir su castigo tras las rejas.



