Con la consigna “basta de salarios debajo de la línea de pobreza”, desde este lunes, en gran parte de las universidades nacionales (UUNN) del país se aplazará el inicio del segundo cuatrimestre. Los sindicatos docentes y no docentes resolvieron un paro universitario en reclamo de aumento salarial e incremento de las partidas presupuestarias, en medio del avance de la media sanción del proyecto de ley que incrementa los recursos en las casas de estudio.
En Tucumán, el paro universitario se extenderá durante toda la semana, según el cronograma definido por ADIUNT. Pero en algún punto, el cese de actividades dependerá de la conflictividad al interior de cada unidad académica, y el grado de adhesión que alcance la huelga general.
Durante toda la semana, llevaremos adelante una agenda de actividades públicas, abiertas y participativas para visibilizar esta lucha:
Lunes 11 a las 10 hs: Ruidazo en defensa de la universidad pública en la Escuela de Bellas Artes (Av. Sarmiento 1100).
Martes 12: Volanteada en la Quinta Agronómica y Clases públicas con ronda de lecturas en la Facultad de Filosofía y Letras.
Miércoles 13 en Plaza Independencia: desde las 10 hs, clases públicas, a las 17 hs merienda popular, y a las 18 hs antorchas en defensa de la educación con radio abierta de sectores en lucha.
Jueves 14 a las 9:30 hs: Asamblea General en el Instituto Superior de Música de la UNT (Chacabuco 242).

La expectativa sindical está puesta principalmente en que buena parte de los reclamos se destraben cuando el Senado apruebe la Ley de Financiamiento Universitario, ya que permitiría reforzar los fondos para salarios, infraestructura y programas de investigación, ajustados a la variación de inflación desde la asunción del mandato de La Libertad Avanza.
Para que aquella mejora se implemente, la Cámara alta deberá aprobar el texto y luego, ante el previsible veto del presidente Milei, los legisladores de la oposición tendrán que conseguir una mayoría agravada de dos tercios en ambos cuerpos del Congreso, si lo que se busca es ratificar la ley.
El conflicto universitario trasciende la cuestión salarial y alcanza partidas para gastos corrientes, becas estudiantiles y programas de investigación, que también sufrieron recortes y demoras en la acreditación de fondos. El deterioro repercute negativamente, además, en el funcionamiento cotidiano del conjunto del sistema de ciencia y técnica.
En un comunicado, los docentes tucumanos señalaron que «la situación de estudiantes y familias también es crítica: miles de jóvenes han debido abandonar sus estudios por la ausencia de becas, comedores, boleto educativo y por el deterioro general de las condiciones socioeconómicas. Este escenario no es producto del azar, sino parte de una política de desfinanciamiento y avance hacia la privatización de la universidad pública».
El regreso del conflicto gremial se produce ante la expectativa de que se organice una nueva Marcha Federal Universitaria a fines de agosto. Se trata de un contexto especial, dado que ocurre a menos de dos meses de las elecciones legislativas. Durante la primera mitad de 2024, tanto las movilizaciones nacionales como los paros parciales aumentaron su protagonismo debido a la carencia de soluciones. Aquel periplo tuvo como resultados con algunos incrementos de partidas y fondos, pero no pudo evitar el veto presidencial.