Este miércoles 27 de agosto, en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Quilmes, comienza el juicio por el crimen de León Ehydrian Aquino, un bebé de 18 meses que murió tras sufrir brutales maltratos en su casa de Berazategui. Los acusados son su madre, Yésica del Carmen Aquino (36), y su entonces pareja, Roberto Carlos Fernández (33). El proceso judicial se extenderá hasta el viernes 29, y la Fiscalía buscará probar la responsabilidad de ambos adultos en el asesinato.
La fiscal María de los Ángeles Attarian Mena estará a cargo de la acusación, mientras que los imputados enfrentarán cargos distintos: Aquino por homicidio agravado por el vínculo y Fernández por homicidio calificado. El crimen de León Aquino ocurrió el 19 de septiembre de 2021, cuando el niño fue ingresado al Hospital El Cruce de Florencio Varela con lesiones graves y signos evidentes de maltrato infantil.
Maltrato infantil extremo: los detalles del caso
Los médicos que atendieron a León constataron hematomas, mordeduras y pinchazos en distintas partes del cuerpo. La madre intentó justificar las lesiones alegando que el bebé se había ahogado con leche, pero los profesionales alertaron a la Policía. León permaneció hospitalizado varios días hasta que falleció.
La autopsia reveló que el niño había sido víctima de múltiples agresiones. Los forenses extrajeron una aguja oxidada de su espalda, lo que pudo haberle provocado septicemia. También se detectaron lesiones por impronta, hematomas en brazos y mordeduras en el cuello. Una impresión dental confirmó que la mordedura fue causada por su madre.

Reclamos familiares y antecedentes de violencia
Desde el inicio de la relación entre Aquino y Fernández, los episodios de violencia eran frecuentes. Las tías del menor habían denunciado maltratos y solicitado la custodia. Ayelén, hermana de la acusada, relató castigos crueles como dejar al bebé mojado o atraer hormigas a su cuna con pan.
Previo a la muerte de León, familiares denunciaron amenazas contra sus hermanos. Los acusados habrían exigido que ocultaran los hechos ante médicos y asistentes sociales. Tras el crimen, los menores fueron reubicados por orden judicial.
Durante casi cuatro años, las tías maternas mantuvieron el reclamo de justicia. “Quiero que les den perpetua a los dos”, expresó Ayelén. En redes sociales, la familia exigió que la historia de León no quede en el olvido y que la Justicia actúe con firmeza.
El juicio por el crimen de León Aquino representa una oportunidad para que el sistema judicial responda con contundencia ante uno de los casos más dolorosos de maltrato infantil en Argentina.