El inicio del ciclo lectivo 2026 encuentra a los colegios privados de Tucumán atravesando una situación financiera delicada. Según relevamientos del sector, el nivel de cobro de matrículas cerró diciembre con un promedio del 65%, una cifra muy por debajo de lo habitual y que complica el funcionamiento de las instituciones durante el receso de verano.
Desde los establecimientos advierten que los ingresos por matrícula son fundamentales para afrontar el pago de salarios docentes en enero y febrero, además de gastos operativos básicos. La caída en la recaudación obligó a muchas escuelas a recurrir a financiamiento externo, algo que en años anteriores no era necesario.
Diferencias entre primaria y secundaria
El impacto no es uniforme en todos los niveles. De acuerdo con datos aportados por el sector educativo, en el nivel primario la matriculación no alcanzó el 70%, mientras que en el secundario los valores fueron aún más bajos, ubicándose entre el 40% y el 50%.
Uno de los factores que explica este escenario es el mayor endeudamiento de las familias, que durante diciembre priorizaron ponerse al día con cuotas atrasadas y postergaron el pago de la matrícula. En términos históricos, este año el nivel de inscripción se encuentra un 15% por debajo de los registros habituales.
En el nivel secundario se suma una dificultad adicional: la falta de promoción de muchos estudiantes en diciembre, lo que retrasa las definiciones y afecta directamente la confirmación de vacantes.
Alta morosidad en las cuotas mensuales
A la baja matriculación se suma un problema estructural: la morosidad en el pago de las cuotas, que durante 2025 promedió el 40%. Desde el sector señalan que, en muchos hogares, la cuota escolar dejó de ser una prioridad frente a otros gastos cotidianos.
Esta situación obligó a los colegios a asumir un rol de financiamiento permanente, sosteniendo el servicio educativo pese a la falta de ingresos completos. Como consecuencia, las instituciones advierten que quedaron sin margen para invertir en infraestructura, equipamiento o mejoras pedagógicas.
Expectativas para el ciclo lectivo 2026
Pese al panorama complejo, los directivos mantienen expectativas de que la situación pueda normalizarse hacia marzo, cuando históricamente se completa el proceso de matriculación. A largo plazo, el sector confía en que el ciclo lectivo 2026 permita recuperar niveles más estables.
Desde las entidades que nuclean a los colegios privados sostienen que, aun en contextos adversos, la educación de gestión privada continúa siendo un actor clave para responder a las demandas educativas de la sociedad y garantizar la continuidad del servicio.




