El clima entre el mundo de las leyes y la Casa Rosada está que arde. El Colegio de Abogados de Tucumán, encabezado por Alberto López Domínguez, lanzó un durísimo comunicado para repudiar las recientes frases del presidente Javier Milei, quien volvió a cargar contra los profesionales del derecho acusándolos de formar parte de una supuesta «industria del juicio».
Una defensa al Estado de Derecho
Para la entidad tucumana, que el Jefe de Estado utilice términos peyorativos no es solo un «chicanazo» político, sino una gravedad institucional. «Desacreditar el ejercicio profesional de la abogacía de manera generalizada afecta el funcionamiento del sistema democrático», advirtieron en el documento emitido este 20 de febrero.
Desde el Colegio recordaron que los abogados no inventan los problemas, sino que son la herramienta legal para que los ciudadanos defiendan sus derechos. «La intervención de los profesionales no genera el conflicto; constituye la vía institucional para encauzarlo», afirmaron, rechazando de cuajo la idea de que los juicios sean simples maniobras especulativas.
Tensión en aumento
El malestar en la provincia se suma a una ola de rechazos en todo el país. Los letrados tucumanos sostienen que este tipo de discursos presidenciales:
- Erosionan la confianza de la gente en el sistema de justicia.
- Desvalorizan la función social de quienes defienden la Constitución.
- Ignoran las normas éticas estrictas que regulan la profesión.
Mientras Milei celebra en sus redes los avances legislativos que, según él, terminan con los «vicios» judiciales, en Tucumán la respuesta fue clara: no van a permitir que se tilde de «industria» a una actividad esencial para la libertad y la justicia de los ciudadanos.




