En medio del conflicto por el cierre de la planta de Fate y mientras se encuentra vigente la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, el presidente Javier Milei volvió a cargar con dureza contra el empresariado del sector neumático. A través de un mensaje publicado en la red social X, el mandatario habló directamente de “robo” a los consumidores y cuestionó el uso del “nacionalismo barato” como justificación para sostener precios elevados.
La frase que reavivó la polémica
El pronunciamiento presidencial se dio luego de que Milei replicara declaraciones de Roberto Méndez, CEO de Neumen, quien reconoció públicamente prácticas abusivas en la fijación de precios del sector.
“Los empresarios robábamos con los precios de las cubiertas. Soy el primero en reconocerlo. Nunca ganamos tanta plata como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo”, afirmó Méndez en una entrevista.
A partir de esa cita, Milei escribió:
“Dedicado a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien. VLLC”.
El cierre de Fate y la conciliación obligatoria
El mensaje presidencial se difundió en un contexto de fuerte tensión laboral, luego de que Fate anunciara el cierre definitivo de su planta de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores.
Frente a esa decisión, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días, ordenando retrotraer la situación al estado previo al conflicto. La medida fue formalizada por la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, en el marco de la Ley 14.786.
El documento establece que la empresa debe dejar sin efecto los despidos mientras dure el procedimiento y garantizar tareas en forma normal y habitual. Al mismo tiempo, el SUTNA quedó obligado a cesar toda medida de acción directa.
Sin acuerdo entre la empresa y el sindicato
Durante una audiencia realizada este lunes, la empresa y el sindicato no lograron alcanzar un entendimiento. Desde el Ministerio de Capital Humano informaron mediante un comunicado que “no ha sido posible arribar a un acuerdo entre las partes” y confirmaron una nueva reunión para este miércoles, aún dentro del período conciliatorio.
Según trascendió, Fate manifestó su intención de cumplir con la conciliación obligatoria, aunque aseguró no estar en condiciones de reabrir la planta debido a que el predio permanece ocupado por el sindicato. Desde el gremio, en cambio, reclamaron una propuesta concreta de continuidad laboral y cuestionaron la falta de actividad en el establecimiento.
Lectura política del conflicto
El conflicto laboral se cruzó con la agenda política nacional. En el Gobierno consideran que el momento elegido para anunciar el cierre de la planta no fue casual. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sostuvo que se trata de “una empresa que hace 15 o 20 años que tiene problemas” y calificó de “sugestivo” que la decisión se haya tomado un día antes de uno de los debates en el Congreso por la reforma laboral.
En la misma línea, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, planteó que Fate “tiene que competir” y cuestionó el esquema de protección vigente en años anteriores.
“¿Por qué obligábamos a pagar el triple de lo que valía un neumático para mantener a un grupo empresario que intermediaba?”, se preguntó.
Cambios en la política comercial
En paralelo, este lunes el Gobierno eliminó la protección antidumping que beneficiaba a Aluar, empresa perteneciente al mismo grupo que controla Fate. La decisión habilita el ingreso de foil de aluminio desde China sin el recargo del 28% que regía desde 2020, una medida que impacta de manera directa en la compañía.
Mientras continúan las negociaciones obligatorias, el conflicto de Fate se mantiene como uno de los focos más sensibles del escenario laboral e industrial, atravesado por el debate sobre precios, competitividad y el rol del Estado en la protección del mercado interno.




