A Esteban Joaquín «Chuky» Moreno se le terminó la libertad. Este viernes, la Justicia le puso nombre y apellido al responsable del robo en el drugstore de calle Coronel Zelaya al 1000, cerrando un episodio que había dejado en alerta a los comerciantes de la zona. Moreno, de 30 años, no tuvo margen para dar explicaciones: acordó un juicio abreviado y pasará los próximos meses tras las rejas.
Todo ocurrió temprano, a las 8 de la mañana del pasado 28 de enero. El empleado del local apenas estaba abriendo cuando fue sorprendido por «Chuky» y un cómplice. La modalidad fue la de siempre: abordaje rápido, mano en el bolsillo ajeno y, ante cualquier intento de resistencia, la amenaza con un arma blanca para asegurar el botín. En esa oportunidad, Moreno le arrebató el celular del bolsillo trasero al trabajador antes de huir.
La investigación, llevada adelante por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV, a cargo de Carlos Saltor, no tardó en dar con él. Lo que terminó de hundirlo en esta audiencia no fue solo la acusación por el robo, sino su propio prontuario. Moreno ya cargaba con una condena previa de hace apenas un año, por lo que esta vez no hubo chances de penas alternativas ni beneficios.
Ante el juez, «Chuky» no pudo hacer otra cosa que admitir la culpa. Con el acuerdo cerrado entre la fiscalía y la defensa, el magistrado aprobó la pena de tres meses de prisión de cumplimiento efectivo y ordenó su traslado inmediato al penal. Así, con el traslado de Moreno hacia la unidad penitenciaria, el drugstore de la calle Zelaya recupera algo de tranquilidad.



