La fiscal Marta Rivadeneira denunció a Nélida Martínez Romero en el marco de una causa penal compleja. El Ministerio Público Fiscal inició un sumario administrativo para definir responsabilidades. Un análisis forense reveló miles de mensajes entre Martínez Romero y el abogado imputado Miguel Morales. Los chats incluían referencias a causas judiciales, bandas narco y coordinación con “matones”.
Martínez compartió información sensible y presionó a otro imputado, Ramiro Rigo, para obtener claves de redes sociales. La jueza Soledad Hernández prohibió que se comunicaran. La empleada negó los hechos, denunció persecución política y gremial, y recusó al fiscal Edmundo Jiménez y a Rivadeneira. El sumario rechazó sus planteos por considerarlos improcedentes.

Finalmente, Martínez denunció en redes un intento por silenciarla. Afirmó que el procedimiento violó sus derechos constitucionales y anunció que apelará ante la Corte Suprema.