Por Redacción
El crimen que conmovió a Tucumán el pasado 20 de septiembre entra en una etapa decisiva y cargada de tensión. El próximo jueves 26 de febrero, a las 8:00 horas, se llevará a cabo una audiencia clave vía Zoom para tratar el recurso presentado por la defensa de Santiago Leonel Budini (22). El objetivo del acusado es claro y genera indignación: busca revocar la prisión preventiva que cumple por el homicidio de Federico Toledo (20) para esperar el juicio bajo la comodidad de su casa.
Actualmente, Budini se encuentra bajo una prórroga de su prisión preventiva dictada el pasado 22 de diciembre por el término de 91 días. Aunque en aquella oportunidad la Justicia fue taxativa al disponer que debía ser alojado en una unidad del Servicio Penitenciario hasta el 23 de marzo, la orden nunca se cumplió. A día de hoy, el joven continúa detenido en los arrestos de la Comisaría Seccional Primera.
Esta situación ha encendido las alarmas en la familia de la víctima. Denuncian que el padre del acusado, Ángel Budini, es miembro activo de la fuerza policial, lo que —según la querella— estaría operando como un factor de influencia directa para evitar su traslado al penal y otorgarle beneficios injustificados en su lugar de detención.

Vigilia en Tribunales por «Impunidad Cero»
Bajo la consigna de «Impunidad Cero», familiares y amigos de Federico anunciaron que realizarán una vigilia en la puerta de los Tribunales Penales el mismo jueves de la audiencia. En diálogo exclusivo con miravospais.com, Andrea Guzmán —tía de Facundo Millán, el joven que presenció el trágico ataque junto a Federico y Mateo Marti— reafirmó el pedido de justicia y se alineó con el discurso oficial del Gobierno.
Guzmán fue contundente al citar las palabras del gobernador Osvaldo Jaldo: «La impunidad se terminó en Tucumán y no vamos a permitir más violencia. Los que matan deben estar en Benjamín Paz, ahí hay lugar para todos». Para la familia, el privilegio de la comisaría debe terminar de inmediato y Budini debe ser trasladado a la cárcel común como cualquier otro ciudadano acusado de homicidio.
Un experto en combate y una burla final
El hecho que se investiga ocurrió frente al local bailable “Howards”, en avenida Sarmiento al 1200. La acusación sostiene que Budini, valiéndose de sus conocimientos técnicos en boxeo, taekwondo y MMA, inició una agresión de una violencia inusitada. Tras fracturar la nariz de un fuerte puñetazo a Mateo Marti, le asestó un golpe letal a Toledo, quien falleció en el acto por una hemorragia cerebral.
Lo que más lacera el recuerdo de los presentes fue la actitud posterior de Budini. Lejos de mostrar humanidad, el agresor regresó para burlarse de Federico mientras este yacía inconsciente en la vereda. «Dijo que ahora le iban a tener que soplar el c…», recordó con dolor un testigo. Además, se sumó a la causa un dato revelador: el acusado ya contaba con denuncias previas por violencia de género de parte de una ex pareja, lo que refuerza su perfil violento.

El rechazo total al arrepentimiento «de cartón»
La defensa apuesta a que el joven espere el juicio en su domicilio de Tafí Viejo, pero el padre de Federico, Eduardo Toledo, fue tajante al respecto: «A la persona que asesinó a mi hijo no le creo nada. Lo que él siente no es arrepentimiento, sino miedo a una condena».
Para los investigadores y la familia, el riesgo de que un experto en combate con vínculos policiales recupere la libertad es inaceptable. La audiencia del 26 de febrero no solo definirá la situación de Budini, sino que pondrá a prueba la firmeza del sistema judicial ante un caso que se ha vuelto el símbolo de la lucha contra la violencia nocturna y los privilegios en la fuerza.




