El sindicato La Fraternidad, que nuclea a los maquinistas ferroviarios, cuestionó duramente la cancelación de los trenes de larga distancia hacia Tucumán y Córdoba y acusó al Gobierno nacional de utilizar las reparaciones de vías como una “excusa” para no reponer los servicios.
La suspensión de los servicios fue confirmada el lunes por la propia organización sindical. A través de un comunicado titulado “Lamentamos tener razón”, la conducción encabezada por Omar Maturano sostuvo que ya había advertido sobre esta situación.
“Para nosotros nunca es grato dar malas noticias, y mucho menos en vísperas de Año Nuevo, pero nuestro anticipo sobre la cancelación de la circulación de los trenes a Córdoba y Tucumán se confirma”, expresaron.
Críticas por la falta de reposición del servicio
Desde La Fraternidad explicaron que, en un primer momento, acompañaron la decisión oficial de suspender los trenes para reparar las vías, luego del descarrilamiento ocurrido el 20 de septiembre de 2025 del servicio con destino a Tucumán.
Sin embargo, afirmaron que con el paso del tiempo esa medida se transformó en una maniobra para impedir el regreso de los trenes de pasajeros.
“Lo que en principio entendimos acertado se ha convertido en la excusa ideal para no reponer los servicios”, señalaron en el comunicado.
“Un lock-out contra los trenes de pasajeros”
El sindicato fue más allá y advirtió que la decisión oficial configura un “lock-out” contra el sistema ferroviario, que perjudica principalmente a los sectores de menores recursos.
“La interrupción de los servicios priva a miles de usuarios de la posibilidad de transportarse a costos accesibles”, remarcaron, y alertaron que la medida se da en un momento sensible, a días de Año Nuevo y del inicio de la temporada de verano.
En ese sentido, reclamaron que “todos los argentinos deben defender la continuidad de estos servicios”, y sostuvieron que hacerlo implica también defender la soberanía y el transporte público.
El trasfondo: Ferrocarriles Argentinos S.A.
El pronunciamiento sindical se conoció el mismo día en que la Inspección General de Justicia confirmó la finalización del proceso para convertir a Ferrocarriles Argentinos en Sociedad Anónima, tal como lo establece el DNU 70/23.
La medida, comprometida ante el Fondo Monetario Internacional, habilita eventuales procesos de privatización o esquemas mixtos con capitales privados, un punto que genera fuerte preocupación en los gremios ferroviarios.




