El Gobierno de Javier Milei avanzó con su plan de reorganización estatal en el ámbito educativo. A través del Decreto 436/2025, eliminó contenidos que hasta ahora eran obligatorios en todo el país. Esta decisión traslada el poder de decisión a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires.
Los cambios en violencia de género y seguridad vial
La reforma afecta principalmente a dos leyes nacionales. Por un lado, se derogó la obligación de realizar la jornada «Educar en Igualdad». Este taller buscaba prevenir la violencia de género en todos los niveles educativos. El Gobierno argumentó que la Nación no debe imponer estos espacios a las autoridades locales.
Por otro lado, la normativa eliminó la enseñanza obligatoria de educación vial. El decreto sostiene que el Observatorio de la Educación Vial nunca funcionó correctamente. Además, el Ejecutivo señaló que existía una duplicación de tareas con otros organismos de seguridad.
Eficiencia pública y autonomía provincial
Desde la Casa Rosada justificaron estos cambios como una búsqueda de eficiencia. El objetivo oficial es reducir el gasto público y eliminar estructuras innecesarias. Según los fundamentos del decreto, esta medida ayudará a mejorar la gestión de los recursos estatales.
A partir de este momento, las escuelas ya no tienen la exigencia nacional de dictar estos temas. La decisión final quedará en manos de cada jurisdicción. Tucumán deberá evaluar si sostiene estos contenidos o si los adapta según sus propias prioridades educativas.
Un nuevo escenario para las aulas tucumanas
Esta modificación plantea un gran desafío para el sistema educativo provincial. Las autoridades locales ahora asumen la responsabilidad total sobre estas temáticas sensibles. El futuro de la formación vial y la prevención de la violencia en las escuelas dependerá exclusivamente de la política educativa de cada provincia.




