La desaparición de Matías Exequiel Vallejo (30) mantiene en vilo a todo el sur de la provincia. Este viernes, las fuerzas de seguridad y rescatistas iniciaron una nueva fase de rastrillajes intensivos en los ríos Capitán Cáceres, El Mandolo y Romano. El joven, vecino del barrio San Carlos, fue visto por última vez el pasado 24 de enero y, desde entonces, el operativo no ha dado resultados positivos.
El despliegue es masivo y abarca zonas de vegetación densa y terrenos muy inestables. Participan efectivos de la Policía Lacustre, Infantería, Defensa Civil y Bomberos, junto a perros rastreadores de la Policía Federal. Los investigadores centran sus esfuerzos en los cauces de agua, ante la sospecha de que Vallejo pudo haber sido arrastrado por la corriente en una zona de difícil acceso.
Un campamento de esperanza en la orilla
Mientras los drones y los equipos de caballería recorren el monte, la familia de Matías permanece en un campamento improvisado a la vera del río. Allí, acompañados por vecinos y voluntarios que se sumaron espontáneamente, esperan alguna señal. La reconstrucción del caso indica que el joven desapareció en inmediaciones del río El Mandolo, un sector que hoy presenta un caudal complejo para los rescatistas.
La coordinación está a cargo de la Unidad Regional Oeste, que supervisa cada metro avanzado en los sectores anegados. A pesar del paso del tiempo y de las condiciones climáticas que dificultan las tareas, el mensaje de las autoridades es claro: no se detendrán hasta dar con el paradero del pescador monterizo.




