Avanza la causa por ofensas racistas ocurridas en la ciudad de Río de Janeiro que involucra a la abogada argentina Agostina Páez, oriunda de Santiago del Estero. El caso se originó tras un incidente registrado en un bar del barrio de Ipanema.
En este marco, el Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro solicitó la prisión preventiva de la acusada, al considerar la gravedad de los hechos y la reiteración de la conducta, aun después de las advertencias realizadas en el lugar.
Mientras se define su situación procesal, el tribunal interviniente dispuso medidas cautelares estrictas: prohibición de salida del territorio brasileño, retención del pasaporte y monitoreo electrónico mediante tobillera, con el objetivo de asegurar su comparecencia ante la Justicia.
Según las actuaciones incorporadas al expediente, el conflicto se desató a partir de una discusión por el importe de la cuenta en un bar ubicado sobre la calle Vinícius de Moraes. En ese contexto, la abogada habría dirigido expresiones de carácter discriminatorio hacia personal del establecimiento.
La investigación sostiene que el episodio no fue aislado. Aun después de ser advertida de que su conducta configura un delito penal en Brasil, la acusada habría reiterado los agravios, involucrando a varios trabajadores del local, lo que motivó la intervención directa del Ministerio Público.
Cabe recordar que Brasil considera el racismo un delito grave, tipificado en su legislación penal y no excarcelable, con penas que incluyen prisión efectiva. Esta calificación legal explica la firmeza con la que actúa el sistema judicial frente a este tipo de hechos y el pedido de detención preventiva en la causa.
La Justicia deberá resolver en los próximos días si hace lugar a la solicitud del Ministerio Público, mientras el caso vuelve a poner en foco la política de tolerancia cero que mantiene Brasil frente a los delitos de odio.




