La Anses implementará desde el lunes 9 de febrero un cambio en la liquidación del bono previsional para jubilados y pensionados. El refuerzo económico dejará de ser una suma fija general para pasar a un esquema variable. Esto significa que el monto a cobrar dependerá directamente del haber mensual de cada beneficiario hasta alcanzar un tope específico.
Este ajuste se da en el marco de la movilidad mensual, donde los ingresos del sistema previsional se actualizan de manera progresiva. El objetivo de este diseño móvil es garantizar que los sectores de menores ingresos no queden rezagados ante la inflación.
Los nuevos montos y topes de febrero
Para este mes, la Anses definió valores precisos que determinan quiénes acceden al beneficio y cuánto dinero recibirán. El esquema funciona por «goteo»: a mayor haber, menor bono, hasta llegar al límite establecido.
Los valores vigentes son:
- Haber mínimo: $359.254,35
- Bono máximo: hasta $70.000
- Tope máximo de ingresos: $429.254,35
De esta manera, quienes perciban la jubilación mínima cobrarán el refuerzo completo de $70.000. Quienes superen el mínimo pero ganen menos del tope, recibirán una suma proporcional que complete los $429.254,35. Por ejemplo, si un jubilado cobra $400.000, su bono será de $29.254,35.
¿Cómo se cobra el beneficio?
Desde el organismo recordaron que la actualización e impacto del bono se realiza de forma automática. No es necesario realizar trámites adicionales ni turnos en las oficinas de Anses. El monto se acreditará en la misma cuenta y fecha en la que el jubilado percibe sus haberes mensuales habituales.
Es importante destacar que este refuerzo no tiene carácter permanente. Su continuidad y monto se redefinen mes a mes en función de las partidas presupuestarias y los aumentos oficiales del sistema previsional. El foco principal del Gobierno sigue puesto en sostener el poder adquisitivo de los jubilados con los ingresos más bajos del escalafón.




