Lo que debía ser una noche de diversión terminó en urgencias para dos jóvenes de 23 y 26 años. Durante la madrugada de este domingo, un violento enfrentamiento entre bandas dentro de un local bailable ubicado a la altura del 500 de la avenida Francisco de Aguirre desató el caos: volaron botellas, hubo trompadas y las víctimas terminaron heridas en medio del tumulto.
Sangre y descontrol
Eran cerca de las 4:30 de la mañana cuando el boliche se convirtió en un campo de batalla. Según el reporte de la Comisaría Seccional 5ª, una pelea de «gran magnitud» estalló entre varios hombres en medio de la pista. En cuestión de segundos, la violencia escaló y los agresores comenzaron a utilizar botellas de vidrio como proyectiles, lanzándolas contra cualquiera que estuviera cerca.
En medio de esa lluvia de cristales, Sol Josefina Juárez (26) y Rocío Solange Báez (23) fueron alcanzadas por los impactos. Juárez se llevó la peor parte: sufrió heridas cortantes en el rostro y en el cuello, mientras que Báez terminó con politraumatismos por los golpes y el desorden.
Escape y atención médica
Como pudieron, las jóvenes lograron salir del boliche y se trasladaron por sus propios medios hasta el Hospital Centro de Salud. Allí ingresaron alrededor de las cinco de la mañana, cubiertas de sangre y en estado de shock por la situación vivida.
Desde el nosocomio informaron que ambas se encuentran estables, aunque permanecen en observación debido a la gravedad de los cortes y los golpes recibidos. Por su parte, la Policía ya investiga las cámaras de seguridad y busca testimonios para identificar a los responsables de los disturbios y determinar si la seguridad del local falló al no poder contener la gresca.




