La película Belén, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, fue distinguida este sábado como Mejor Película Iberoamericana en los Premios Goya. El anuncio desató la ovación del público presente y marcó uno de los momentos más emotivos de la gala celebrada en Barcelona.
Desde la organización del evento confirmaron el galardón a través de redes sociales, mientras el equipo celebraba lo que definieron como “un cierre de oro” para una película que trascendió lo cinematográfico.
Una historia que interpela y sigue vigente
Antes de la ceremonia, Fonzi había anticipado la carga emocional que implicaba la nominación. “Es muy emocionante estar acá, es el cierre de oro de la película”, expresó. Para la directora, Belén mantiene plena vigencia pese a la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina en 2020.
La película se inspira en el caso real de una joven tucumana condenada en 2016 tras sufrir un aborto espontáneo, en un contexto donde aún se criminalizaban las emergencias obstétricas. “Siguen existiendo situaciones similares, sobre todo entre mujeres pobres que no acceden a recursos médicos”, advirtió Fonzi.
Cine, derechos y desigualdad
La directora remarcó que, aunque la ley existe, su aplicación no es igualitaria. Según señaló, los recortes en políticas públicas afectan especialmente a mujeres de sectores vulnerables, dejando expuestos derechos fundamentales.
Ese compromiso social convirtió a Belén en una herramienta de debate que trascendió la pantalla, con proyecciones en escuelas, universidades y cárceles, y con un fuerte impacto emocional en mujeres que se vieron reflejadas en la historia.
Un recorrido internacional destacado
El camino internacional del film fue notable. Compitió en el Festival de San Sebastián, donde obtuvo la Concha de Plata a mejor interpretación de reparto, ganó el Premio Forqué a mejor película iberoamericana y fue preseleccionada para los Premios Oscar como mejor film internacional.
Además, Fonzi adelantó que la película será presentada ante la ONU durante el Día Internacional de la Mujer, ampliando aún más su alcance político y cultural.
Mucho más que un premio
Más allá del trofeo, la directora subrayó que el mayor logro es la repercusión social alcanzada. “Cuando hacés una película pensás en filmarla y que exista, no en todo esto. Estoy infinitamente agradecida por lo que me dio”, reflexionó.
Con Belén, el cine argentino volvió a demostrar su potencia para generar reflexión colectiva, visibilizar injusticias y abrir debates urgentes que cruzan fronteras. Un premio que consagra una obra, pero también una causa.





