Este sábado por la noche, el estadio Monumental será escenario de una experiencia inédita en el fútbol porteño. Durante el partido entre River Plate y Tigre, se habilitará de manera excepcional la venta de cerveza con alcohol dentro del estadio, en el marco de una prueba piloto autorizada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa fue aprobada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, tras un pedido formal del club y un análisis previo de las condiciones de seguridad. No se trata de una habilitación general, sino de una experiencia acotada que será evaluada paso a paso.
Alcance limitado y acceso restringido
La venta estará permitida únicamente en sectores específicos del estadio: los palcos y las áreas hospitality de las plateas medias San Martín y Belgrano. De esta manera, menos del 10% de los más de 80 mil espectadores previstos para el encuentro podrá acceder a la compra de cerveza.
Además, cada persona habilitada tendrá un límite máximo de consumo: dos vasos por asistente, sin excepciones.
Compra anticipada y control de identidad
Uno de los ejes centrales del operativo será el sistema de control. La compra no se realizará durante el partido, sino de forma anticipada a través de River ID, la plataforma digital del club que vincula cada entrada con datos personales como nombre, DNI, reconocimiento facial y ubicación dentro del estadio.
Según indicaron desde el Gobierno porteño, este mecanismo permite garantizar trazabilidad, identificar a cada consumidor y reforzar la responsabilidad individual en el consumo de alcohol.
Reglas estrictas dentro del estadio
El protocolo establece normas precisas para el consumo. El tope de dos cervezas responde al límite legal de alcoholemia vigente en la Ciudad de Buenos Aires, fijado en 0,5 gramos de alcohol en sangre.
Quienes adquieran cerveza en el sector hospitality deberán consumirla exclusivamente allí, sin posibilidad de trasladar los vasos a las tribunas. En el caso de los palcos, el consumo estará permitido siempre que los recipientes no sean exhibidos hacia el exterior. La bebida se servirá únicamente en vasos plásticos y no en latas, y la venta estará restringida a mayores de 18 años.
Desde el Ejecutivo advirtieron que cualquier incumplimiento de las normas, como el consumo fuera de las áreas habilitadas, implicará la suspensión inmediata de la prueba.
El interés económico detrás de la iniciativa
La comercialización estará a cargo de AB InBev, con marcas como Quilmes y Stella Artois. Hasta ahora, en los estadios porteños solo se permitía la venta de cerveza sin alcohol, lo que limitaba el impacto comercial de este tipo de acuerdos.
La prueba piloto también busca medir si una habilitación controlada puede generar mayores ingresos para los clubes y abrir nuevas oportunidades comerciales, sin afectar la seguridad en los eventos deportivos.
El debate legal que se abre
El principal obstáculo para avanzar con esta modalidad es el marco normativo vigente. El artículo 122 del Código Contravencional de la Ciudad prohíbe la venta de alcohol en espectáculos masivos, aunque contempla excepciones con autorización expresa de la autoridad competente, en este caso la Subsecretaría de Seguridad en Eventos Masivos y Deportivos.
Si la experiencia resulta exitosa, el Gobierno porteño evalúa enviar un proyecto a la Legislatura para modificar la ley y establecer reglas claras que habiliten la venta de alcohol en los estadios bajo estrictos criterios de control. Por ahora, el partido en el Monumental será la primera prueba para definir si esta excepción puede marcar un cambio en el fútbol de la Ciudad.




