El Gobierno provincial salió al cruce de las críticas gremiales y confirmó que no habrá marcha atrás con el reajuste en el plan complementario del Subsidio de Salud. Tras su regreso de Buenos Aires, el gobernador Osvaldo Jaldo fue tajante al justificar la medida: “Hemos llegado para sanear la obra social porque, tanto desde adentro como desde afuera, se hizo uso y abuso”.
Por su parte, el ministro de Economía, Daniel Abad, explicó que la decisión busca paliar un déficit que supera los $20.000 millones y actualizar valores que, en algunos casos, no se tocaban profundamente desde 2004. El funcionario subrayó que el plan complementario es voluntario, por lo que los afiliados pueden optar por permanecer en el plan básico sin pagar el excedente.
Los nuevos valores: segmentación por ingresos
La obra social, que asiste a unos 370.000 tucumanos entre directos y adherentes, implementó un esquema de cuotas basado en el sueldo bruto del titular:
- Sueldos hasta $1.000.000: La cuota familiar pasa a $32.500 (equivalente a dos consultas médicas).
- Sueldos hasta $2.000.000: El valor será de $48.750 por grupo familiar.
- Sueldos superiores a $2.000.000: Abonarán $65.000 mensuales.
- Adherentes: Pagarán el 50% del valor que corresponda al titular (desde $16.250).
Defensa del sistema solidario
Desde el Ejecutivo argumentaron que ninguna prepaga permite financiar prótesis o cirugías de alta complejidad en hasta 200 cuotas, como lo hace el Subsidio. «Es una obra social solidaria: los que tienen mayores ingresos contribuyen para que quienes cobran menos gocen de los mismos servicios», destacaron.
Abad también cuestionó el «silencio cómplice» de los sectores que hoy critican la medida, señalando que permitieron que la institución rozara la quiebra en años anteriores. Con esta actualización, la provincia busca que el organismo comience a autofinanciarse gradualmente con recursos propios.




