Atlético Tucumán desaprovechó su segunda presentación seguida de local, y sigue sin ganar en el Torneo Apertura. El Decano no pasó del empate con Huracán en el José Fierro: terminaron 1 a 1 por la fecha 3 del campeonato.
Los dirigidos por Hugo Colace se pusieron en ventaja sobre el final del primer tiempo gracias al gol convertido por Leandro Díaz de penal.
Cuando el “Decano” entra en ese bucle, los jugadores parecen limitarse a habitar el campo de juego. Corren, pero sin un propósito claro; piden la pelota, pero sin saber qué hacer con ella. El equipo se pincha, las acciones pierden sentido y Atlético deja de jugar bien. Y lo sufre.
Huracán aprovechó ese desconcierto para respirar y, en algunos pasajes, estuvo cerca de ponerse en ventaja. Sin embargo, cuando el primer tiempo se apagaba, un penal a Nicolás Laméndola tras una buena acción individual de Ignacio Galván le dio a Atlético una oportunidad inmejorable para abrir el marcador.
Leandro Díaz tuvo entonces una chance de redención ante su gente. Tomó la pelota que Ezequiel Ham custodió para él, como si le cediera algo más que un penal: una decisión. Cuando se paró frente a los doce pasos, el José Fierro ya no rugía; murmuraba. Pesaba la memoria reciente. Díaz lo sabía: errar no era solo fallar un remate, era exponerse al veredicto inmediato de la tribuna. Solo un loco podría no sentirlo. Ejecutó con firmeza, casi con bronca. La pelota viajó sin dudas y besó la red. El festejo fue contenido, un grito ahogado: el alivio de quien tenía más para perder que para ganar y cumplió.
El 1-0 parecía ofrecer el escenario ideal para que Atlético calmara la ansiedad y manejara el partido. Pero no fue así. Un penal innecesario del propio Galván le permitió a Jordy Caicedo empatar el encuentro. El delantero no falló, marcó su tercer gol en el campeonato y devolvió todo a foja cero.
A partir de allí, Atlético volvió a desdibujarse. Su principal vía ofensiva fueron las proyecciones de Gabriel Compagnucci por derecha, con centros que no encontraron destino en las cabezas de Díaz ni de Gabriel Abeldaño. El “Decano” volvió a lamentar las oportunidades desperdiciadas y la incapacidad para capitalizar el protagonismo en puntos.
Si Atlético pretende reconciliarse con el triunfo, deberá ajustar sus decisiones en los metros finales. Pensar mejor, ejecutar con mayor claridad y transformar sus aproximaciones en goles.
Así, el equipo de 25 de Mayo y Chile sigue sin sumar de a tres: apenas una victoria en sus últimos ocho partidos. Colace tendrá ahora una semana para corregir errores, potenciar virtudes y preparar un duelo clave frente a Sarmiento, el próximo domingo en Junín.




