La causa por la brutal agresión sufrida por Patricio Ledezma el pasado 29 de enero entra en una semana de definiciones urgentes. Mientras la Justicia intenta determinar las responsabilidades de una «patota» que habría estado integrada por 15 personas, la defensa de César Máximo Carreras —el único que permanece alojado en el penal de Benjamín Paz— busca hoy un giro en su situación procesal. Su abogado, Ángel Fara, confirmó la premura del pedido: «Este lunes se define la situación, pedimos una audiencia y estamos esperando que la fijen para solicitar su libertad».
El caso sumó tensión tras la liberación de Santiago Bagnes, el otro imputado original, cuya defensa logró revocar la preventiva. Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal y la querella apuestan ahora al contenido de los dispositivos tecnológicos para romper el pacto de silencio. Especialistas en Delitos Telemáticos de la Policía ya procesan un informe sobre el análisis de las cámaras de seguridad y videos caseros que captaron el ataque. Este peritaje técnico es fundamental para establecer una comparación de «rostro, ropa y contextura» que permita individualizar a los agresores.
Las iniciales que sacuden el expediente
Un dato que sacude el expediente surgió en el momento exacto de la detención de Carreras. Según consta en las actas policiales, al ser abordado por los efectivos en su domicilio, el joven habría gritado: «¿Por qué me detienen a mí? No hice nada. Los que le pegaron fueron B. I. y M. C. R.».
Estas iniciales coinciden con los nombres aportados por su familia. Su madre, María José Medina, rompió el silencio con declaraciones contundentes que exigen paridad ante la ley: «Mi hijo es el más inocente de todos. Él era el que estaba más alejado del grupo y ni siquiera se acercó a separar. Nos alegramos por la libertad de Santiago, pero exigimos que mi hijo tenga el mismo tratamiento», sostuvo. La mujer cuestionó además la falta de acción contra los otros señalados: “Se aportaron todos los datos sobre quiénes fueron los autores de esta pelea, pero no se actuó de la misma manera que con mi hijo. ¿Se deberá a algo? Se tendría que investigar dónde están los verdaderos culpables”.
Sospechosos en la mira y fuera de la provincia
Desde la querella, el abogado José María Molina destacó que la investigación avanzó notablemente gracias al material visual y advirtió sobre el paradero de los señalados. «Tenemos identificadas a varias personas y esperamos algunas precisiones para ser certeros; es cuestión de tiempo», aseguró Molina, quien además se hizo eco de las versiones que indican que algunos de los sospechosos ya se encontrarían fuera de la provincia o incluso en el exterior: «Habría que preguntar a dónde fueron trasladados por sus padres. No procedieron de la misma manera con ellos. Todo se sabe perfectamente», concluyó.
Mientras la Justicia analiza si los videos complican a quienes ya recuperaron la libertad o si validan los nombres mencionados por Carreras, la salud de Ledezma sigue siendo delicada. Además de los daños en sus piezas dentarias, informes de salud mental confirman que el joven padece ataques de pánico y un severo trauma psicológico, consecuencias directas de una madrugada que Tafí del Valle aún no logra olvidar.




