La aprobación de la «Ley de Modernización Laboral» no es solo un cambio de normativa; es un cambio de paradigma en la relación empleador-empleado. Con 42 votos a favor, el Gobierno logró imponer una agenda que busca, según su visión, reducir la litigiosidad y fomentar el empleo formal, aunque para la oposición significa un recorte de derechos adquiridos.
- 1. Salarios en moneda extranjera
- 2. Negociación dinámica por productividad
- 3. El nuevo cálculo de indemnizaciones
- 4. Tope a los intereses por juicios
- 5. Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
- 6. Implementación del «Banco de Horas»
- 7. Fraccionamiento de vacaciones
- 8. Fin de la ultraactividad de convenios
- 9. Limitación estricta del derecho a huelga
- 10. Régimen de blanqueo y promoción
Aquí explicamos, punto por punto, qué cambia a partir de ahora:
1. Salarios en moneda extranjera
La reforma permite que los trabajadores y empleadores pacten el pago del sueldo en dólares u otras divisas de manera opcional. Si bien esto puede ser un refugio contra la inflación, la justicia laboral deberá vigilar que no se utilice para licuar salarios ante fluctuaciones bruscas del tipo de cambio. Se descartó finalmente el uso de billeteras virtuales para el depósito, manteniendo la obligatoriedad de cuentas bancarias tradicionales.
2. Negociación dinámica por productividad
Este punto permite que los sindicatos o trabajadores individuales acuerden con la empresa ingresos extra (bonos o premios) que no forman parte del sueldo básico. Estos montos estarán atados directamente a objetivos de producción o eficiencia cumplidos, buscando incentivar el rendimiento del personal.
3. El nuevo cálculo de indemnizaciones
Es uno de los puntos más polémicos. Hasta ahora, el cálculo incluía conceptos como el aguinaldo proporcional y bonos anuales. Con la nueva ley, la base para la indemnización será más baja, ya que solo se computará el salario mensual básico, excluyendo cualquier beneficio que no sea de pago mensual.
4. Tope a los intereses por juicios
Para terminar con lo que el oficialismo llama la «industria del juicio», se establece que las deudas por sentencias laborales no quedarán sujetas a tasas judiciales discrecionales. Ahora se actualizarán por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 3% de interés anual puro. Además, las PyMES cuentan con la facilidad de pagar estas sentencias en hasta 12 cuotas.
5. Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
Se introduce un mecanismo alternativo al sistema de indemnización tradicional. Las empresas pueden optar por aportar mensualmente un porcentaje del salario (entre 1% y 3%) a un fondo de inversión. Si el trabajador es despedido o renuncia, se lleva ese acumulado, permitiendo a la empresa previsibilidad en sus costos de salida.
6. Implementación del «Banco de Horas»
Este sistema permite que las horas extra no se paguen obligatoriamente con dinero y el plus de ley (50% o 100%). En su lugar, el empleador y el trabajador pueden acordar que ese excedente de tiempo se «guarde» en un banco para ser compensado luego con días libres o jornadas más cortas, flexibilizando la administración del tiempo según la demanda de trabajo.
7. Fraccionamiento de vacaciones
La Ley de Contrato de Trabajo se modifica para permitir que las vacaciones se dividan en períodos más cortos, con un mínimo de 7 días por vez. Esto permite a los trabajadores organizar mejor sus descansos a lo largo del año, siempre que haya acuerdo con el empleador.
8. Fin de la ultraactividad de convenios
Este cambio debilita el poder de negociación sindical. Actualmente, si un convenio colectivo vencía, sus beneficios seguían vigentes hasta que se firmara uno nuevo. Con la reforma, una vez que el convenio vence, cae su vigencia (salvo las condiciones básicas de trabajo), lo que obliga a los sindicatos a negociar nuevas condiciones bajo la presión de perder beneficios previos.
9. Limitación estricta del derecho a huelga
Se amplía la lista de servicios considerados «esenciales» y de «importancia trascendental». Sectores como la educación, salud y telecomunicaciones deberán garantizar un 75% de prestación mínima durante un paro. Otros sectores como el transporte de pasajeros, la banca y la industria alimenticia no podrán bajar del 50% de su funcionamiento normal.
10. Régimen de blanqueo y promoción
Para combatir la informalidad, se otorga un perdón de multas y deudas por aportes a los empleadores que registren a sus trabajadores en un plazo de 6 meses. Además, se crean incentivos fiscales para quienes contraten personas que hoy están fuera del sistema, como desempleados o beneficiarios de programas sociales, con descuentos en cargas patronales por 4 años.




