Dos meses atrás llegó a la Argentina una alerta del programa internacional Escudo Infantil, que lucha contra el delito de la tenencia y distribución de pornografía sobre niños y adolescentes.
Según la agencia internacional, una investigación sobre la Deep web ubicaba en Santa Fe dos servidores que estarían distribuyendo material con imágenes de presuntos abusos. Apenas se hicieron cargo del caso, del Ministerio de Seguridad de la provincia se contactaron con el fiscal de Delitos Complejos José Ignacio Suasnabar, para abrir la investigación.
El tema era claro: el alerta había saltado sobre dos IP, uno de los cuales estaba alojado en Villa Constitución y otro, en la capital de la provincia. ¿Qué es una IP? Es un identificador numérico único asignado a cada dispositivo conectado a una red, como una computadora, un teléfono móvil o un router. Es, para decirlo en criollo, como si fuera un DNI de la tecnología de Internet.
Con esa geolocalización, se empezó a pedir a las empresas que brindan servicios de banda ancha mayores precisiones. El trabajo duró bastantes jornadas, porque lo que se tenía era como si fuera un código postal del que había que sacar luego la dirección precisa. Y el martes la información llegó a la fiscalía del doctor Suasnabar. Con esos datos, determinó que se hicieran los allanamientos esta mañana y para sorpresa de todos, uno de los domicilios donde estaba alojado esa IP era el del futbolista de Unión, Cristian Tarragona. El delantero, de 34 años, llegó en junio de este año para jugar en el Tatengue, donde se convirtió en el máximo goleador del equipo con cuatro tantos.
La dimensión que tomó el hecho obligó al director de investigaciones del Ministerio de Justicia, Rolando Galfrascoli, a realizar una conferencia de prensa, en la que admitió los procedimientos realizados, pero aclaró que por el momento no hay imputaciones concretas ni detenciones hasta analizar el material allanado.
“En la zona donde se trabajó hay varias unidades habitacionales y en la propia morada allanada también viven diferentes personas. Por eso hay que hacer un trabajo fino para descubrir primero si hubo algún delito y en ese caso quién lo produjo. Estamos hablando de un tema muy delicado por lo que no vamos a brindar más detalles hasta no tener consolidada toda la información”, aseguró Galfrascoli.
Cómo fue el allanamiento
La Agencia de Investigaciones sobre Trata de Personas y Violencia de Género (PDI) incautó dispositivos electrónicos durante el operativo en la vivienda de Alto Verde.
Entre los elementos secuestrados se encuentran un DVR, un módem Wi-Fi, tres tablets, dos consolas PlayStation, dos consolas Nintendo y gamer, una consola de mano, una consola digital, dos pendrives, cuatro tarjetas SD, un teléfono celular, tres iPhone, una tablet iPad, tres relojes Apple Watch y dos iPad adicionales.
Galfrascoli explicó: “Se realizó primero una etapa de análisis de datos externos, informáticos, y de los dispositivos que generaron la alerta”. Y añadió: “Luego se llevó a cabo un trabajo de investigación interna con los elementos secuestrados. De allí suelen surgir contactos, relaciones o situaciones que pueden derivar en responsabilidades penales de otras personas”.
El comunicado de Unión de Santa Fe tras el allanamiento





