En pleno pico de la temporada turística, el estado brasileño de Santa Catarina, que incluye a Florianópolis, enfrenta un marcado aumento de enfermedades diarreicas agudas, entre ellas la gastroenteritis. Según datos oficiales del Ministerio de Salud de Brasil, desde el inicio de 2026 hasta el 15 de enero se registraron 10.649 casos, lo que encendió la alarma sanitaria en una de las regiones más visitadas por turistas argentinos.
El sistema nacional de vigilancia epidemiológica SIVEP-DDA define estos cuadros como la presencia de tres o más episodios de diarrea en 24 horas, con o sin vómitos, fiebre o dolor abdominal. Las autoridades sanitarias advierten que, si bien muchos casos son leves, en niños, adultos mayores y personas con defensas bajas pueden derivar en complicaciones.
Zonas puntuales con mayor riesgo sanitario
En paralelo al aumento de casos, los informes ambientales revelan que el riesgo no se distribuye de forma homogénea. El Informe de Balneabilidad Nº10 – Temporada 2025/2026, elaborado por el Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina, indica que no se trata de playas cerradas en su totalidad, sino de sectores específicos donde el contacto con el agua puede representar un riesgo para la salud.
En Canasvieiras, se detectó un punto no apto para el baño frente a la Rua Acary Margarida, mientras que el resto de la playa fue clasificado como apto. En Ingleses, el riesgo se concentra en tres sectores vinculados al río Capivari, especialmente frente a la Rua da Igreja, la Rua Ruth Pereira y la desembocadura del río, donde se detectaron niveles elevados de contaminación fecal.
También se identificaron sectores con mala calidad de agua en la Lagoa da Conceição, especialmente cerca de trapiches y accesos fluviales, así como puntos puntuales en playas muy concurridas como Joaquina, Beira-Mar Norte y Ponta das Canas. En el continente, se reportaron tramos no aptos en Bombas, Bombinhas, Zimbros y Canto Grande, generalmente cerca de arroyos y drenajes pluviales.
La causa: contaminación fecal
La principal preocupación está asociada a la presencia de Escherichia coli, bacteria indicadora de contaminación fecal y posible portadora de otros patógenos intestinales. Según la normativa ambiental brasileña, un sector se considera impropio cuando supera determinados niveles de esta bacteria en las mediciones semanales




