La Justicia tucumana confirmó que Alan Martín Fernández continuará tras las rejas. El joven está involucrado en el violento asalto a un camionero en la ruta 303. La medida cautelar se extendió hasta el lunes 2 de marzo, día en que se realizará la audiencia clave de control de acusación.
Fernández no es un desconocido para la prensa nacional. Su nombre circuló con fuerza en Buenos Aires por su vínculo con Morena Rial. Sin embargo, en Tucumán enfrenta cargos mucho más graves. La Fiscalía lo acusa de robo doblemente agravado por el uso de armas y por actuar en banda.
Una emboscada millonaria en la ruta
El hecho ocurrió el 3 de diciembre de 2023. Aquella tarde, seis delincuentes en dos autos interceptaron un camión Mercedes Benz de la empresa Frías SRL. Los asaltantes emboscaron al chofer en una zona despoblada mientras circulaba hacia el oeste.
La banda actuó con una violencia extrema. Según la investigación, los atacantes realizaron al menos tres disparos para obligar al conductor a detenerse. El botín fue impactante: los delincuentes se llevaron 30.000 dólares y 20 millones de pesos.
El pedido de la Fiscalía
El auxiliar de fiscal, Miguel Fernández, representó a la Unidad de Robos y Hurtos II en la audiencia. El funcionario adelantó que la pretensión punitiva contra el acusado será de 14 años de prisión. Este pedido se fundamenta en la peligrosidad del ataque y en los antecedentes del imputado.
Alan Fernández ya tenía una condena condicional dictada en noviembre de 2022. Además, un cómplice del asalto, Alan Rodrigo Nahuel Díaz, ya recibió una pena de más de seis años de cárcel. Estos elementos complican seriamente la situación del joven vinculado a la farándula porteña.
Riesgo de fuga y nueva defensa
La jueza a cargo del caso rechazó los argumentos de la defensa técnica de Fernández. La magistrada consideró que todavía existen riesgos procesales reales. Por un lado, la posibilidad de fuga es latente debido a la alta pena que enfrenta. Por otro, existe el peligro de que entorpezca la investigación si recupera la libertad.
De esta manera, el acusado llegará al mes de marzo bajo prisión preventiva. Ese día se definirán las pruebas que se usarán en el juicio oral, donde se decidirá su destino por los próximos años.




