El vapeo preocupa cada vez más a la comunidad científica. Un estudio publicado en la revista Tobacco Control reveló que los adolescentes que usan cigarrillos electrónicos tienen entre 2,7 y 6 veces más probabilidades de consumir marihuana, y entre 4,5 y 6,7 veces más de beber alcohol. La investigación fue realizada por expertos del Reino Unido y analizó datos de jóvenes de países como Estados Unidos, México, China y Australia.
El trabajo, liderado por la Universidad de York, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y el Royal Free London NHS Foundation Trust, se basó en una revisión global de 56 estudios publicados en la última década. El objetivo fue medir el impacto real del vapeo en menores de 18 años y ofrecer evidencia confiable para padres, educadores y responsables de políticas públicas.
El vapeo consiste en inhalar el aerosol generado por un cigarrillo electrónico. Aunque muchos creen que es menos dañino que fumar tabaco, el estudio demuestra lo contrario. Los investigadores encontraron que el vapeo se asocia con un aumento significativo en los episodios de consumo intensivo de alcohol, conocidos como “atracones”.
Además, se observó una fuerte relación entre el vapeo y el inicio en el consumo de marihuana. Esta conexión se repite en distintos países y contextos, lo que refuerza la preocupación global.
El aerosol inhalado contiene sustancias químicas que pueden dañar el sistema respiratorio. También se vincula con problemas como asma, tos crónica y quemaduras por fallas técnicas en los dispositivos. Por otro lado, los expertos alertan sobre posibles efectos en el desarrollo neurológico de los jóvenes.
El doctor Ricardo Pautassi, investigador del Conicet, destacó que el vapeo no solo aumenta el consumo de tabaco, sino también el de otras sustancias. “Los datos descartan que sea un sustituto seguro”, afirmó.
Los investigadores recomiendan implementar políticas públicas que restrinjan la venta de vapeadores a menores. También advierten sobre estrategias de marketing dirigidas a adolescentes, con diseños atractivos y sabores llamativos.
“Nuestra prioridad debe ser proteger a la población más joven”, concluyeron los autores. El vapeo preocupa y exige respuestas urgentes desde la salud pública.