El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán iniciará el 22 de diciembre el proceso de actualización del Código de Planeamiento Urbano, un proyecto que busca planificar el desarrollo de la ciudad para los próximos 50 años, según confirmó el presidente del cuerpo legislativo, Fernando Juri.
“Ese día arrancaremos un trabajo profundo, invitando a todos los sectores involucrados: universidades, colegios profesionales, ingenieros, arquitectos y áreas del gobierno provincial y municipal. Cada uno aportará su mirada”, explicó Juri. El análisis se llevará a cabo durante varios meses a través de comisiones especiales, con el objetivo de contemplar urbanización, servicios, planificación vial y necesidades futuras de la ciudad.
El dirigente destacó que el trabajo será exhaustivo y participativo, asegurando que se buscará ordenar el crecimiento urbano de manera coherente y sostenible.
Avances en digesto municipal
Esta iniciativa se suma a los avances en el digesto municipal, mediante el cual ya se derogaron cerca de 800 ordenanzas obsoletas, algunas de más de un siglo de antigüedad. “Había normas vigentes que prohibían, por ejemplo, la circulación de carruajes por la calle 25 de Mayo. El digesto es clave: regula la vida cotidiana y permite que los ciudadanos conozcan sus derechos y obligaciones”, afirmó Juri.
Próxima agenda parlamentaria
En las próximas semanas, el Concejo abordará proyectos vinculados al transporte y al presupuesto municipal. El jueves 4 de diciembre se tratarán la regulación de plataformas y el incremento del boleto urbano. Según Juri, el estudio de costos de Aetat ubica la tarifa técnica en “2.000 y tantos pesos”, mientras que el sector pide $1.600. El presidente del Concejo aclaró: “La actualización no puede superar la inflación interanual; incluso será menor al aumento de precios registrado de septiembre a septiembre”.
El jueves 11 de diciembre será el turno del debate sobre el presupuesto municipal.
Búsqueda de consensos
Juri subrayó que el Concejo mantiene un diálogo permanente con la intendenta y funcionarios municipales para coordinar las iniciativas. “Todo va en consonancia con el municipio. Buscamos consensos, porque de nada sirve aprobar ordenanzas de manera unilateral si los sectores involucrados no están de acuerdo”, sostuvo.
El presidente del cuerpo legislativo concluyó que las decisiones complejas requieren acuerdos amplios: “No siempre se puede conformar a todos, pero trabajamos para que lo que se apruebe sea lo mejor para el usuario”.




