La investigación por el crimen de Érika Antonella Álvarez continúa abierta y podría derivar en nuevas detenciones en los próximos días. Así lo confirmó el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, quien aseguró que la reciente detención de Justina Gordillo no pone fin a la causa y que existen otras personas bajo la lupa judicial.
El titular de la fuerza explicó que, si bien desde el área investigativa se solicitaron medidas adicionales, en esta etapa las autoridades judiciales consideraron que aún era necesario reunir más pruebas antes de avanzar con nuevos procesamientos. No obstante, remarcó que el trabajo policial sigue activo y sostenido, con el objetivo de fortalecer las distintas líneas de investigación.
Girvau destacó especialmente la labor de la División Homicidios y señaló que la pesquisa avanza en una dirección que consideran correcta. Admitió que se trata de un proceso complejo y extenso, pero aseguró que se profundizarán todas las hipótesis surgidas hasta el momento, en particular aquellas que vinculan el crimen con circuitos de comercialización y tráfico de estupefacientes.
En ese marco, el jefe policial sostuvo que existe una decisión firme de llegar “hasta las últimas consecuencias” y afirmó que cualquier persona que surja con algún grado de responsabilidad penal será detenida. Además, indicó que el gobernador Osvaldo Jaldo respalda plenamente el accionar de la fuerza y las tareas investigativas que se están llevando adelante.
El funcionario también informó que la Provincia dispuso recursos logísticos para el traslado de un grupo numeroso de efectivos, con el fin de concretar la detención de un hombre que se encuentra alojado en el penal de Benjamín Paz y que estaría vinculado a la causa.
Con este escenario, la investigación judicial sigue su curso, con nuevas diligencias en marcha y con el foco puesto no solo en el esclarecimiento del crimen de Érika Álvarez, sino también en el entramado delictivo que, según la línea oficial, podría estar detrás del hecho.




